Save a Hater

Save a Hater

¿HATERS?
¿QUIÉNES SON? ¿CÓMO FUNCIONAN?

Conoce su hábitat. Para poder actuar contra un problema hay que conocerlo. Aquí sabrás más sobre sus armas, sus objetivos, sus principales obsesiones…

Conoce al hater, su ecosistema, sus herramientas con las que propaga el odio y los grupos que son objetivo de sus ataques. Aprende a reconocer y tratar a un hater y ya sabes, vamos a intentarlo: ¡sálvalo!

El hater no quiere saber nada de matices. Elije un bando, convierte al otro en su enemigo y se afana por conseguir su destrucción. Vamos a ayudarlo, vamos a mostrarle que no pasa nada por pensar diferente.

El hater común tiene a menudo una extraña y obsesiva animadversión hacia la mujer. Fruto de ese machismo enquistado, menosprecia a las mujeres, las insulta, las ataca y las relega a un papel inferior, a un protagonismo secundario. Definitivamente, así no, querido hater…

La verdad y los haters no tienen muy buena relación. Si la información no se ajusta a su visión de la realidad la modifican y punto. O mejor aún, se la inventan, para que pueda servir a sus fines. A veces con verdadera premeditación. Ay, haters, eso no está bien, nada bien.

Home-bloco6-img1

SALVAR A UN HATER
ESTÁ EN TU MANO

Más concretamente con la que sujetas el ratón. ¡Comparte la
campaña, colabora con nosotros/as y conviértete en todo un SalvaHaters!

Home-bloco6-img2

HERRAMIENTAS PARA LUCHAR
CONTRA EL ODIO Y POLARIZACIÓN ONLINE

Si queremos salvar a los haters, tenemos que ponérselo fácil. ¡Descubre nuestros vídeos y conviértete en un SalvaHaters!


Desde SiembraRED vamos a plantar semillas de pensamiento crítico, de tolerancia y de solidaridad que nos ayuden a actuar en las redes sociales. ¡Porque las buenas noticias también existen!

¿No os parece que con todo lo que inventan nuestros queridos y queridas haters podrían haber sido guionistas reconocidos en siglos pasados? Esas películas que se crean en sus cabezas y que además propagan por la red, además de ser ficción ya están bastante vistas.

Dentro de las categorías más recurrentes de sus películas mentales, hay una que repiten mucho cuando hablan sobre las personas migrantes: invasión. De esa ya tienen varias versiones; en las que imprimen toda una carga de sentimiento de temor absurdo, ante la llegada de personas de origen extranjero y más si vienen de África subsahariana o el Magreb.

Seguro que habéis oído a los haters verbalizar entre ellos esta palabra, con la que crean un discurso de odio frente a la migración. En verano las noticias sobre personas que llegan a través de la frontera sur estallan ante nuestros ojos con imágenes impactantes, pero que responden a hechos muy puntuales. También llegan otras como las del barco de rescate de OpenArms, en el que han permanecido unas 150 personas migrantes rescatadas en el Mediterráneo.

De ahí los haters comienzan a generar todo tipo de tramas y la palabra ‘invasión’ vuelve a resonar; pero si los y las haters respiraran tranquilamente, se darían cuenta de que esa cantidad de personas, es inferior a la capacidad del avión que tomaron para irse en las vacaciones de verano.

Como siempre os decimos, la mejor arma para combatir a los haters son los datos de fuentes fiables, así que, si en alguna de estas “películas” os encontráis con argumentos sobre una supuesta invasión, tened a mano los siguientes datos para hacerles ver que su guion no resulta nada original:

Solo 12 de cada 100 personas en España es extranjera, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y, del total de la población del país, solo el 2,39% es de origen africano.

Entre las principales nacionalidades con más crecimiento de población durante 2018 figura la venezolana en primer lugar, seguida de la hondureña y la colombiana. ¿Será que los haters saben este dato? Gran parte de las personas migrantes que llegan a España usan como medio de transporte el avión, no una “patera” como quieren hacernos ver.

Llegadas a través de las costas


La movilidad humana es algo natural y se ha producido siempre, pero lamentablemente la migración se pone como centro de debate político en España de manera negativa. Lejos de trabajar en la creación de políticas migratorias favorables para todos, se generan comentarios tan deshumanizantes como el también conocido “efecto llamada”. Os aseguramos que los haters no han hecho el ejercicio de parase a pensar porqué cada día miles de personas ponen en riesgo sus vidas y las de sus familias al subir en una precaria embarcación de la que posiblemente no salgan vivos.

Gran parte de las personas que llegan a España a través de la frontera sur proceden de Guinea Conakry, un país sumido en la pobreza, caracterizado por un régimen autoritario y donde la represión es constante. El cambio climático que genera hambruna y los conflictos olvidados, están presentes en países como Mali, Sudan del Sur o República Democrática del Congo. Y ni hablar de la situación con las personas LGTBI. En gran parte del continente africano de se criminaliza y se penalizan las relaciones homosexuales y la orientación sexual. De esto y otras complicaciones huyen estas personas. ¿Acaso no huirías de situaciones como estas?

Este es un ejercicio que hay que hacer para poder ponernos en los zapatos de quienes salen de sus países y comprender por qué lo hacen. Esas pocas imágenes que apenas llegan de barcas llenas con hombres, mujeres, jóvenes, niñas y niños migrantes, son más que eso. Son personas que en su mayoría han estado sufriendo en sus países y también en los países por los que han pasado por su ruta migratoria antes de lograr subir al barco. Vienen con la finalidad de trabajar para ganarse la vida y ayudar a los suyos, crecer y superar los traumas del pasado. Algunas hablan varios idiomas, otras son profesionales, otras han dejado a su familia en su país con la esperanza de poder volver a verse algún día cuando haya mejores condiciones.

Si queréis tener un debate con los haters y salir vencedores, podéis preguntarles si saben cuáles son los países que más acogen a las personas refugiadas. Seguro os dirán que España o los países más ricos del mundo. Lo que no saben nuestros apreciados haters, es que Turquía, Pakistán, Uganda, Sudán y Alemania, Irán y Líbano, son los principales países de acogida. Solo un país de Europa aparece en este listado, así que tenéis una razón más para hacerles ver lo mal que se han montado ese guion.
El Paso
Hemos visto cómo, al igual que en otros casos de delitos de odio, las plataformas digitales poco controladas como 8chan (creada como una ventana de libertad de expresión y convertida en un tablón de ideas extremistas) y las redes sociales entran en juego para dar a conocer con anticipación una matanza.

Antes de conducir nueve horas desde Dallas hasta El Paso en Texas, Patrick Crusius presuntamente redactó un manifiesto de 2.300 palabras cargadas de odio e intolerancia, en las que advertía de una “invasión hispana” y que los blancos estaban siendo reemplazados por las personas extranjeras en Texas, estado fronterizo con México donde casi un tercio de la población habla español.

Este manifiesto que no está firmado, apareció publicado en la ya conocida plataforma 8chan minutos antes de que el joven de 21 años originario de Dallas, entrase a un centro comercial y apretase el gatillo que acabó con la vida de 22 personas y dejase heridas a otras 21. Según se ha reseñado, el documento comienza mostrando simpatía a Breton Barrant y su actuación en los atentados contra dos mezquitas que en la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, quien también horas antes de realizar la matanza, colgó en este foro online un manifiesto motivado por ideas supremacistas y ultraderechistas.
En este caso las cuentas de Facebook, Twitter y LinkedIn del homicida fueron bloqueadas a tiempo y no hubo oportunidad de propagar el atentado, como sí sucedió con la masacre de Nueva Zelanda.

¿Pero qué lo pudo motivar a odiar a todo un colectivo y atacarlo? En su cuenta en Twitter mostraba su simpatía hacia el discurso xenófobo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y su obsesión por la construcción del muro entre este país y México. Al ser detenido, el atacante confesó que su idea era acabar con la vida de la mayor cantidad posible de mexicanos.

Según la Anti Defamation League, 39 de los 50 asesinatos de motivación política registrados en 2018 en EE.UU. fueron cometidos por seguidores del ‘supremacismo blanco’. Un estudio difundido por The Washington Post ha mostrado cómo se incrementaban de manera muy sensible los crímenes de odio en aquellos condados en los que se celebraban manifestaciones políticas con el presidente Donald Trump como protagonista.

Aunque Trump condena ante los medios de comunicación esta ideología, se le ha visto innumerables veces pronunciar la palabra “invasión”, además de endurecer las políticas migratorias que en los últimos años ha logrado encarcelar a personas migrantes, deportarlas y separar a padres e hijos en las fronteras.

El constante discurso de odio, marcar diferencias entre unos y otros, el racismo y otras formas de discriminación, penetran poco a poco en las poblaciones, generando polarización y radicalizando a personas que llegan a cometer delitos como este. Por eso desde Save a Hater recordamos la importancia de que los actores sociales, políticos e influenciadores cuiden el mensaje que lanzan al mundo, porque todo acto tiene sus consecuencias.
Los conocidos como 'MENA' son niños, niñas y adolescentes –siempre menores de 18 años–, de origen extranjero y que han llegado a nuestro país sin estar bajo el cuidado de sus padres ni de ningún adulto.

Según datos facilitados por el Ministerio del Interior, a fecha de 31 de junio de este año, España tiene en acogida o bajo su tutela, a través de los servicios de protección de menores de las distintas comunidades autónomas, a un total de 12.301 menores migrantes en esta situación. Así, suponen tan solo el 0,02 % de la población total nacional, una cifra muy lejana de la pretendida “invasión masiva” de la que alertan nuestros injustificadamente "preocupados" haters.

Exactamente. Los haters llevan un tiempo intentando hacernos creer que están muy alarmados y que existe una especie de “emergencia” por el número de niños, niñas y adolescentes que cruzan la frontera para labrarse una vida con más oportunidades y un futuro mejor para ellos y sus familias. Porque sí, por más que quieran utilizar el acrónimo ‘MENA’ para ocultar de lo que están hablando, se trata de niños, niñas y adolescentes. Todos menores de edad.

Contrastamos con datos: la gran mayoría de menores migrantes se integra de forma adecuada en la sociedad


En los últimos meses, los bulos que más repercusión han tenido hacían referencia a menores migrantes no acompañados acogidos por la Generalitat de Catalunya. En algunos, los más graves, se les ha intentado criminalizar, apuntándoles falsamente como responsables de algunos delitos que han llegado incluso a tener trascendencia en los medios de comunicación.

El objetivo de estos bulos es claro: hacer circular todo tipo de prejuicios y generalizaciones para dibujar una falsa imagen de delincuencia, marginalidad y desinterés por parte estos menores en su integración social, que de ninguna manera se corresponde con los datos oficiales ofrecidos por las instituciones catalanas.

Según los Mossos d’Esquadra, 8 de cada 10 menores que llegaron sin tutores se integraron satisfactoriamente en el sistema de protección de la Generalitat y nunca han delinquido. Así pues, la propia policía catalana argumenta es un "error" criminalizar a todos estos menores, dado que es una inmensa minoría la que presenta alguna dificultad en su integración.

De hecho, incluso entre los menores que llegaron sin compañía de un adulto y han cometido algún delito, casi la mitad lo ha hecho después de cumplir la mayoría de edad. De esta forma y ante estos datos, el argumento de presentar a este colectivo como “peligroso” y “conflictivo” termina de caer por su propio peso. ¡Ayúdanos a combatir el deseo de los haters de romper la convivencia descargándote y utilizando estas piezas para redes sociales!

¿Quieres profundizar? Consulta fuentes fiables


Numerosos memes con información manipulada, titulares de presuntas noticias descontextualizadas, afirmaciones sin fuentes que las respalden… Son casi infinitas las formas que toman las desinformaciones difundidas por los haters. Sin embargo, gracias a iniciativas como Maldito Bulo, se han demostrado que todas estas informaciones son falsas, al igual que ese presunto trato de favor hacia los y las menores migrantes que los haters nos quieren hacer creer que existe.

Sin embargo, y como ya hemos tratado anteriormente, la legislación es clara: se da exactamente el mismo tratamiento a personas inmigrantes que a autóctonas y la edad, el origen, la etnia o la nacionalidad nunca son criterios que sirvan como base para una discriminación ni positiva ni negativa.

La Convención de Derechos del Niño de las Naciones Unidas, de 1989, sentó los principios que toda legislación de los países que la hayan suscrito deben tener en cuenta a la hora de legislar sobre los derechos, obligaciones y libertades de los y las menores de edad. Así, su artículo 3 establece que “el interés superior del niño” –y no su origen, aspecto físico, lengua materna o cualquier otra excusa que quieran intentar vendernos los haters– será el principio máximo sobre el cual todos los demás deben estar supeditados:
“En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”.

A nivel nacional, la ley que regula los servicios y la atención dirigida a la infancia migrante se encuentra en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, que en su artículo 10.3 deja con meridiana claridad la igualdad de condiciones y de protección a este colectivo:
“Los menores extranjeros que se encuentren en España tienen derecho a la educación, asistencia sanitaria y servicios y prestaciones sociales básicas, en las mismas condiciones que los menores españoles. Las Administraciones Públicas velarán por los grupos especialmente vulnerables como los menores extranjeros no acompañados, […], garantizando el cumplimiento de los derechos previstos en la ley.
Los poderes públicos, en el diseño y elaboración de las políticas públicas, tendrán como objetivo lograr la plena integración de los menores extranjeros en la sociedad española, mientras permanezcan en el territorio del Estado español, en los términos establecidos en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social”.

De esta manera queda en evidencia que la intención de los haters no es otra que generar confusión y desconfianza ante niños, niñas y adolescentes que se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad. Porque, si no, ¿para qué iban a utilizar datos manipulados, mentiras y desinformaciones? Es necesario el compromiso de todas y todos para poner fin a estas acciones que polarizan a la sociedad y rompen la convivencia. ¡Ayudemos a los haters a salvarles de su propia espiral de odio!

Accem es una organización sin ánimo de lucro de ámbito estatal cuya misión es la defensa de los derechos fundamentales, la atención y el acompañamiento a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social.

¡Síguenos!

© Copyright Accem 2018. Todos los derechos reservados.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.más info

ACEPTAR
Aviso de cookies