Save a Hater

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REDES, RUIDO Y ODIO
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SALVAR A UN HATER
ESTÁ EN TU MANO

En Accem llevamos desde 1990 trabajando para mejorar la situación y condiciones de vida de personas que viven en riesgo de exclusión social.

Hemos incluido un nuevo grupo, el de los odiadores, a los que ya prestamos ayuda. Por eso lanzamos la campaña “SAVE A HATER”.

Ofrecemos herramientas, información, vídeos y enlaces para combatir el racismo, la xenofobia, la misoginia, la homofobia y la propagación de contenido falso. Ayúdanos a salvarles.

HERRAMIENTAS
PARA NAVEGAR CON BRÚJULA POR LAS REDES

Si queremos salvar a los haters, tenemos que ponérselo fácil. ¡Descubre nuestros vídeos y conviértete en un SalvaHaters!
Es bueno hacerse un chequeo no vaya a ser que el virus del odio se nos haya contagiado un poquito. Aquí encontrarás algunas preguntas para comprobarlo.
Aquí te ofrecemos respuestas cortas y contrastadas para que puedas actuar contra el odio online.
¿Te animas a sumarte al equipo de SalvaHater? Crea tu propia viñeta y compártela con nosotros/as. También puedes descargar y compartir nuestras viñetas.

Desde SiembraRED vamos a plantar semillas de pensamiento crítico, de tolerancia y de solidaridad que nos ayuden a actuar en las redes sociales. ¡Porque las buenas noticias también existen!

Cada 25 de noviembre se recuerdan los diferentes tipos de violencias que afectan a las mujeres. Ese mismo día del año 1960 tres hermanas dominicanas llamadas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron brutalmente asesinadas bajo la dictadura de Rafael Trujillo Molina. Las activistas, conocidas en su país como las tres mariposas, lucharon en vida por la libertad y su muerte desencadenó la caída del tirano dominicano.

Las activistas por los derechos de las mujeres comenzaron a emplear esa fecha para lanzar sus protestas ante la violencia de género hasta que en el año 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaró oficialmente esta fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Queda mucho camino por andar y es importante entender que las agresiones físicas son solo la punta de un gran iceberg. Y es que la violencia por razón de género contra la mujer se produce en todos los espacios y esferas de la interacción humana, ya sean públicos o privados, como reconoce la ONU . Entre esos espacios está internet en general y las redes sociales en concreto.

Violencia de género digital


Afecta especialmente a las jóvenes y a las adolescentes, pero pueden llegar a sufrirla mujeres de cualquier edad. Es común que se le reste importancia porque a veces aún tendemos a creer que lo que ocurre en el entorno digital no es la vida real. Por eso es importante tomar conciencia de que existe la violencia de género digital y abrir bien los ojos para frenarla.

Hay muchos tipos de violencia y acoso que van desde la sextorsión (hacer chantaje usando fotos o vídeos con contenido sexual) hasta el ciberbullying (ejercer acoso psicológico contra una persona a través de las redes). Y lamentablemente están muy extendidos: un estudio reciente   a que seis de cada 10 niñas y adolescentes sufren acoso en las redes sociales, la mayoría de las veces por conocidos.

Qué hacer


Tú también puedes ayudar a frenar conductas violentas y es importante que prestes atención a comportamientos machistas o invasivos en redes sociales como Instagram, Tik Tok, Facebook y Twitter y en grupos como whatsapp y Telegram. Aquí algunos consejos:

  • Compartir fotos íntimas de otra persona está siempre mal. No es gracioso, viola su intimidad.

  • Espiar el móvil de otra persona no puede considerarse nunca una conducta permitida, por muchos celos que tengas.

  • Cada persona es dueña de sus redes sociales. Recuerda que nadie más debe decidir qué fotos publica o con quién habla a través de ellas.

  • No se debe usar el móvil para controlar la vida de los demás. Si no contesta inmediatamente a los mensajes, hay que tener paciencia.

  • No insistas. Si una persona decide que no quiere estar contigo, deja de escribirle repetidamente por las redes sociales, no comentes todas sus fotos ni des like a todo lo que suba. Respeta su libertad.

  • No lo hagas tú y no dejes que te lo hagan. Si descubres que un amigo está ejerciendo alguna de estas formas de control o violencia, pídele que deje de hacerlo.

Consejos para arrancar el curso sin odio en las redes sociales (parte III)


Las redes sociales se han convertido en lugar de desfogues varios, espacios en los que cada vez más personas vierten su frustración y su rabia. Un día sí y otro también vemos señalamientos personales, llamadas al boicot, mensajes discriminatorios y muchos mensajes falsos que van aumentando la crispación y nos polarizan cada vez más, nos colocan en esquinas opuestas del ring antes del próximo round de boxeo. Puede que a ratos te haga gracia la pelea, que te sirva de desahogo, pero muchas de las personas usuarias de las redes sienten ansiedad.

Además puede llegar a marcar la agenda de la realidad. Si una pequeña protesta en una calle concreta de Madrid aparece en cientos de fotos, vídeos, tuits y mensajes de WhastApp, finalmente magnificamos lo ocurrido, le damos más resonancia y la extendemos mucho más allá de las fronteras de la ciudad.

Nuestro tercer consejo para este inicio de curso es que pruebes a hacer exactamente lo contrario: usar las redes sociales, los grupos de WhatsApp y Telegram para aprender, construir, divertirte, porque acabar con los entornos tóxicos también depende de ti.

Cuando internet se popularizó, muchas y muchos vieron un potencial gigante de cambio. Frente a la televisión, con la que solo podíamos recibir información y contenidos de manera pasiva, ahora teníamos la capacidad de participar, intercambiar y colaborar por medio de nuestros ordenadores. Y eso democratizaba nuestras sociedades, las enriquecía y nos permitía ensanchar nuestra visión de la realidad.

Los pensadores más pesimistas creen que esa promesa se ha roto, sobre todo en lo que se refiere a las redes sociales, y lo atribuyen a lo que Douglas Rushkoff llama economía de la atención. Twitter, Facebook, Instagram y cualquier otra plataforma basan su modelo de negocio en nuestra permanencia, hacen dinero consiguiendo que nuestros ojos permanezcan pegados a la pantalla el mayor tiempo posible. Y eso se consigue apelando a emociones muy primarias, de lo sensacionalista, lo que nos asusta o lo que nos excita sexualmente.

https://www.youtube.com/watch?v=O4zYB7qTt4Q

Lo cierto es que los algoritmos de esas redes potencia ciertas tendencias, como explicamos aquí, pero también es verdad que no somos máquinas y podemos probar a  desmarcarnos del ritmo del odio y marcar otro paso en redes.

Te proponemos empezar a compartir noticias positivas. No se trata de caer en la ingenuidad, ni de pintar nuestras vidas de rosa, sino de demostrar con los hechos que nuestra realidad es mucho más rica y tiene más matices.

Ante episodios de xenofobia y discriminación durante la pandemia, nos viene bien recordar gestos de solidaridad y de apoyo mutuo entre vecinas y personas de diferentes orígenes. Ante las noticias falsas que culpabilizan a determinados colectivos de los contagios, es importante aportar datos contrastados.

También puedes probar a cambiar de tema por un rato, porque ocurren muchas otras cosas interesantes a nuestro alrededor. Hay cuentas en las redes sociales dedicadas a divulgar conocimientos sobre historia, cocina o fondos marinos, y te invitamos a descubrirlas y ponerlas en valor. Porque internet, como en sus principios, sigue siendo un lugar en el que podemos aprender e intercambiar y merece la pena echar pa fuera lo bueno.

Consejos para arrancar el curso sin odio en las redes sociales (parte II).


El dicho popular nos recuerda que no podemos dejarnos llevar por las apariencias. Es una buena forma para recordar nuestro segundo consejo: No es oro todo lo que reluce, ni todos los titulares son ciertos. Aunque lo parezcan a primera vista, aunque confirmen lo que tú pensabas, conviene asegurarse antes de darlos por ciertos. Y si dudas, no compartas

El Covid-19 provocó una pandemia y al mismo tiempo lo que se ha llamado infodemia, es decir, una sobreabundancia de información, cierta o falsa, sobre un tema específico, en este caso sobre el virus y todas sus consecuencias. Las estadísticas demuestran que el consumo de noticias se disparó con el confinamiento y seguro que tú mismo lo comprobaste en primera persona: consultabas mucho más los periódicos, o veías con más frecuencia los informativos de la tele o recibías muchas más noticias en tus grupos de WhatsApp.

Es lógico, sentíamos la necesidad de entender los que estaba ocurriendo en una situación tan nueva e imprevisible. Lo malo es que ese empacho de noticias también nos provoca ansiedad y aumenta considerablemente el riesgo de que nos la cuelen con bulos y noticias descontextualizadas.

A principios de septiembre, Maldita.es, un medio especializado en la verificación de datos, había detectado 725 bulos y desinformaciones sobre COVID-19, seguro que han circulado muchos más y que tú, igual que todos y todas, te has creído alguno.

Lo cierto es que los bulos se difunden mucho más que las noticias ciertas y los desmentidos, y eso se explica porque los titulares falsos son mucho más atractivos y llaman más la atención. A menudo contienen palabras de alarma o alerta, suelen ser muy tajantes y con pocos matices. Los desmentidos, en cambio, son menos espectaculares, por lo que nuestro impulso de compartirlos es menor. Igual son más aburridos, pero piensa que enviando el desmentido a tus amistades o familiares ayudas a que la noticia falsa se siga extendiendo en el virus de la infodemia.

https://www.youtube.com/watch?v=mao7nlb4I-8&

Hay muchas pistas que nos pueden ayudar a sospechar de un titular. Además de las palabras alarmistas, también es importante leer el texto que le acompaña porque a menudo no tiene nada que ver, también conviene fijarse en la fecha, si está firmado por alguien, si la noticia aparece en otros medios, si tiene fuentes oficiales que confirmen lo que afirma el titular.

No está de más acordarse de que hay páginas web con apariencia de periódicos que hacen negocio con las desinformaciones, porque cada vez que das a clic en una de sus noticias falsas ayudas a que aumenten sus ingresos en publicidad.

Y también te vendrá bien tener en mente que las imágenes que acompañan esos titulares sí engañan. Pueden estar trucadas o pertenecer en realidad a otra noticia de hace varios años en cualquier otro país. La verificación inversa de imágenes ayuda a comprobar si las fotos o vídeos ya se han usado antes en internet y de este modo descartar su veracidad.

Para ayudarte a distinguir la paja del grano cuentas que varios equipos dedicados a verificar la información como Maldita.es, Newtral, Efe Verifica o AFP Factual. Cuentan con varias herramientas de consulta a través de sus páginas web, whatsapp y las redes sociales. Tenlas a mano porque te serán útiles a la hora de tener información veraz y contrastada.

EL PROGRAMA:
'SiembraRED'

La campaña “SAVE A HATER” se engloba en SiembraRed.

La campaña “SAVE A HATER” se engloba en  dentro del proyecto SiembraRed, un programa de sensibilización impulsado por Accem.

SiembraRED persigue generar conciencia crítica entre la ciudadanía, promover la reflexión sobre el modo como utilizamos las redes sociales, luchar contra la discriminación y ayudar a evitar y atajar conductas potencialmente violentas.

SiembraRED es un programa desarrollado por la ONG Accem y financiado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Este programa, es posible gracias a todas las personas que en su declaración anual de la renta marcaron la casilla de la ‘X Solidaria’.

Accem es una organización sin ánimo de lucro de ámbito estatal cuya misión es la defensa de los derechos fundamentales, la atención y el acompañamiento a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social.

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