Consejos para arrancar el curso sin odio en las redes sociales: “Habla chucho que no te escucho”

Consejos para arrancar el curso sin odio en las redes sociales: “Habla chucho que no te escucho”

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No tienes que reaccionar a todo lo que ves en redes. No amplifiques el discurso de odio.

Cuando lees un mensaje de odio, una opinión contraria a la tuya, el primer impulso es reaccionar. Sientes la necesidad de desmentir esa opinión discriminatoria, de mostrar tu enfado. Pocas veces es buena idea y te explicamos por qué.

En primer lugar hay que hablar de los algoritmos de las redes sociales, es decir, las instrucciones automatizadas que tiene cada una de las plataformas para identificar qué conversaciones son interesantes para la comunidad, qué temas son los más entretenidos y generan más reacciones. Utilizan distintos factores para determinar qué publicaciones interesarán más, qué cuentas deben estar más visibles y en qué orden nos muestra las cosas. No debes olvidar que las redes sociales son un negocio basado en que las usemos de manera intensiva, que permanezcamos allí mucho tiempo.

Cuando esos algoritmos, basados en cálculos matemáticos, se dan cuenta de que una cuenta genera muchas interacciones, le dan más visibilidad porque la clasifican como interesante. Y si resulta que esa cuenta es la de un hater que esparce su xenofobia o su machismo por las redes, estás contribuyendo a que el algoritmo le preste más atención cada vez que contestas o difundes lo que escribe, aunque sea para rebatir sus ideas.

Ocurre algo similar con las palabras y los hashtags que se emplean en las redes. Es frecuente que sientas la tentación de usar esos conceptos para decir justo lo contrario, pero vas alimentando un tema de conversación en las redes sociales hasta que se convierte en trending topic con la ayuda del famoso algoritmo. Y el mensaje de odio se extienda así un poco más.

Párate también a pensar en lo que consigues descalificando las opiniones de otros, eso que se ha llamado la cultura del ‘zasca’. Nos hemos acostumbrado a leer en redes sociales respuestas tajantes y más o menos ingeniosas. Y esos ‘zascas’ pueden ser divertidos, pero también contribuyen a la polarización en redes sociales, a que se haga casi imposible mantener debates sosegados en los que compartir argumentos de manera constructiva.

Por eso, cuando estés a punto de soltar un bofetón verbal en forma de ‘zasca’, piensa antes si estás contribuyendo a que crezca la crispación, a que nos entendamos y busquemos soluciones en común.

Párate a reflexionar que quizás sea más útil ignorar a perfiles de odiadores destructivos que soltarles el enésimo ‘zasca’.  Y eso también es aplicable a los grupos de WhatsApp donde un miembro negativo pueda acabar marcando el ritmo de todas las conversaciones y un mal rollo nada recomendable.

Te invitamos a que uses tu ingenio para explicar tu punto de vista de manera serena y dialogante, que conviertas tus redes y tus grupos de WhatsApp en entornos donde se puede intercambiar opiniones de manera constructiva y desmentir informaciones falsas, que no te contagies de odio y hagas oídos sordos a quienes solo quieren aumentar la crispación.

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