Category Archives: Contenido falso

Ni medicamentos gratis ni abuso de la sanidad pública

En período de campaña electoral, algunos políticos y sus seguidores se encargan de sacar del almacén bulos, noticias viejas y contenido falso a fin de generar una mayor polarización y reforzar falsas creencias que alimentan la espiral de la desinformación. Hay algunos colectivos que sufren estos bulos malintencionados de manera recurrente y uno de ellos son las personas inmigrantes.

Uno de los tópicos que escuchamos y encontramos a menudo es el que vincula la inmigración con un supuesto abuso de la sanidad pública. ¿Os suena? Quizá lo habréis visto por Twitter, Facebook, WhatsApp y hasta oído de la propia voz de algunos candidatos/as. Podemos contrastar estas afirmaciones con los datos de la Encuesta Nacional de Salud del Instituto Nacional de Estadística (2017):

En el último año el 87 % de los españoles acudió alguna vez a consulta médica, frente al 82 % de las personas de origen extranjero. En este dato se incluyen, por cierto, todas las personas de origen extranjero que residen en España. Sí, los estudiantes Erasmus o las personas jubiladas procedentes del norte de Europa, también.

Ante la pregunta sobre el consumo de medicamentos en las dos semanas previas a la realización de la encuesta, el resultado fue el siguiente:

El 48% de las personas extranjeras no había consumido medicamentos frente al 33% de los españoles.

Es decir, a la luz de estos datos, sucede exactamente lo contrario de lo que dicen los mensajes xenófobos: las personas extranjeras acuden menos a consulta médica que las autóctonas y consumen menos medicamentos.

En España, además, el coste de medicamentos y productos sanitarios está vinculado a la renta del paciente. Son las condiciones socioeconómicas las que marcan el descuento aplicable para la compra de una medicina, no el origen.

Con estos datos, extraídos de fuentes reales y confiables, podéis ver y hacer ver a otras personas que no existe tal abuso de la sanidad pública por parte de las personas inmigrantes y que tampoco obtienen medicamentos gratis.

Amigo/a salvahaters, aquí puedes descargarte algunas piezas para redes sociales que te ayudarán en tu titánica tarea de salvar al hater.

Todos estos bulos pueden hacer mucho más daño de lo que parecen. Desde Save A Hater queremos invitaros a desactivar el efecto tóxico de bulos y rumores discriminatorios: párate a pensar, siempre, la mejor manera de reaccionar, y decide: corta la cadena, contesta desmontando el mensaje discriminatorio o solicita la fuente y contrasta para averiguar si es o no veraz.

Accede aquí a las herramientas que ponemos a tu disposición desde Save A Hater.

 

¿Quieres profundizar? Consulta fuentes fiables

Para ayudaros a desmentir los bulos sobre las personas inmigrantes y su supuesto uso abusivo de la sanidad, queremos ofrecerte más información:

Luego de haberse recuperado el acceso universal al Sistema Nacional de Salud (SNS) el 27 de julio de 2018, se restablece la protección de la salud y atención sanitaria a las personas extranjeras que encontrándose en España no tengan su residencia legal en el territorio español.

En el artículo 3ro del Real Decreto-Ley 7/2018, de 27 de julio, se modifica que: “Las personas extranjeras no registradas ni autorizadas como residentes en España tienen derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria en las mismas condiciones que las personas con nacionalidad española, tal y como se establece en el artículo 3.1″. Esta medida establece una igualdad de derechos sin que importe el origen de la persona.

En este Real Decreto-Ley también se modifica el artículo segundo de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, y se añade que el coste de los medicamentos para personas extranjeras no registradas ni autorizadas como residentes en España será de un 40 % del PVP, al igual que una persona en activo con una renta inferior a 18.000 euros y sus beneficiarios. Hay que subrayar, y esto es muy importante, que estamos hablando de personas que no tienen permiso de trabajo, es decir, que no tienen acceso a un trabajo y un salario, y que por tanto su situación de vulnerabilidad es extrema.

Los pagos de medicamentos y productos sanitarios se hacen en base a la renta de los usuarios y las únicas personas que están exentas al pago de medicamentos en territorio español son las que cumplen los siguientes supuestos: personas con discapacidad (en los términos contemplados en la normativa específica); perceptores de rentas de integración social; perceptores de pensiones no contributivas; personas en paro sin derecho a subsidio; afectados/as por el síndrome tóxico y aquellos tratamientos derivados de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.

¿No será entonces que lo que molesta a nuestros/as queridos/as haters es la igualdad y el sistema de derechos?

Notre Dame

Desinformación en el incendio de Notre Dame

El incendio de la catedral de Notre Dame causó conmoción en Francia y en todo el mundo. A la vista de turistas, de quienes viven en la ciudad y, a través de los vídeos en directo y fotos, de todo el mundo, se observó cómo las llamas destruían parte de este importante monumento artístico, Patrimonio de la Humanidad.

A la vez que esto sucedía en París, las redes sociales vivieron su propio incendio con mensajes que corrían como la pólvora, cargados muchos de ellos de especulaciones, rumores y bulos con la finalidad de generar desinformación. Lo que tenían en común estos mensajes que publicaban algunos medios de comunicación, webs dedicadas a publicar contenido falso o determinadas personalidades con impacto social, es su carga islamófoba.

Aun cuando las autoridades habían asegurado que el incendio de Notre Dame había sido un accidente, los mensajes contra la comunidad musulmana comenzaron a circular, haciéndolos responsables de estos sucesos.

Tal era la cantidad de bulos y desinformación contra la comunidad musulmana en las redes sociales y supuestos medios informativos, que webs de fact checking comenzaron a apagar desmentirlos, para apagar las llamas en las redes sociales.

Hashtags como #NotreDame #NotreDamedeParís y #NotreDameCathedral estuvieron de trending topic en Twitter por varias horas. Personas crearon cuentas falsas de medios de comunicación reconocidos como CNN y Fox News para comenzar a divulgar información falsa sobre un supuesto ataque terrorista.

En Twitter también se difundió un vídeo editado en el que se incluía un falso audio en el que se oía “Allahu Akbar” (Alá es grande). Otro bulo que circuló en redes sociales, fue una imagen de una persona dentro de la catedral que supuestamente portaba una chilaba o que portaba “vestimenta típica musulmana”. Esto fue desmentido y se confirmó que se trataba de un bombero ejerciendo su labor, en España este vídeo fue difundido por un usuario en Twitter que consiguió más de 3.400 reproducciones, según reseñó la web Newtral.

En momentos de crispación social, los haters aprovechan también para intentar colar noticias caducadas. Un artículo del diario inglés The Telegraph del año 2016 en el que se informaba sobre el hallazgo de un coche cerca de la catedral de Notre Dame con tanques de gas y papeles en árabe, se difundió el día del incendio, tal fue su difusión que el propio medio de comunicación se vio en la necesidad de editar la cabecera de la noticia para informar que la misma era de años atrás y que no tenía relación con este accidente.

Efectos reales en los colectivos señalados

Cuando se producen hechos de esta envergadura, toda la ciudadanía tiene la responsabilidad individual de no ayudar a difundir estas informaciones por las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea, a fin de evitar la propagación de rumores y contenido falso. Estos estereotipos generan polarización social y provocan un daño real a los colectivos a los que se señalan, quienes muchas veces toman la decisión de alejarse y hasta darse de baja en las redes sociales para no sentirse atacados, como desarrolla el Informe Brechas publicado por Accem en 2018. Al final todo el mundo supo que el incendio de Notre Dame fue un accidente, pero el daño causado a la población musulmana apuntada una y otra vez queda marcado

Antes de compartir cualquier información, recordad verificar si el contenido proviene de un medio de comunicación reconocido, si está firmado por un periodista, ver la fecha y contrastar con otros medios de comunicación. En momentos de tensión todas y todos podemos ser haters, si conoces las herramientas podemos evitarlo.

Apagón digital en Sri Lanka: ¿necesidad o conveniencia oportunista?

El pasado domingo 21 de abril, tras los terribles atentados terroristas que tuvieron lugar en Sri Lanka, el Gobierno estatal tomó la determinación de bloquear el acceso a la mayoría de redes sociales –entre las que se encontraban Facebook, Snapchat, Youtube o Instagram– y determinados servicios de mensajería online, como WhatsApp. Esta decisión fue respaldada desde el Ejecutivo ante la difusión de contenidos, a través de estas plataformas, que buscaban desinformar y propagar mensajes de odio contra la población musulmana en general.

No es la primera vez que este país se ve inmerso en esta situación: en 2018, tras un ataque a un templo budista en la ciudad de Kandy, tuvieron lugar una serie de disturbios violentos en los que muchos hogares y negocios que eran propiedad de personas musulmanas fueron incendiados y destruidos por grupos budistas extremistas. En ese momento se tomó por primera vez la decisión de provocar el apagón del mundo online, con la intención de que sirviera como cortafuegos ante la extensión de contenidos islamófobos.

Sri Lanka vuelve a pulsar el botón del bloqueo digital: ¿dedo ágil o dedo fácil?

Si bien es cierto que la actuación del gobierno el año pasado se quiso justificar por la oleada de violencia que surgió tras el suceso, cabe preguntarse ahora si el actual apagón de las redes sociales responde a una estrategia para cortar de raíz la difusión de mensajes para generar odio y prejuicios antes de que se produzcan nuevos disturbios. Pero, ¿existe realmente una justificación para limitar necesidades elementales y derechos básicos?

Ya en 2018 surgieron voces muy críticas ante una medida tan drástica como la censura y la prohibición de acceso a estos servicios. Y en esta ocasión, las críticas no han hecho sino aumentar. La ONG NetBlocks, nacida para dar seguimiento a la libertad de acceso a Internet en todo el mundo, ha afirmado tajantemente que esta decisión es contraproducente por haber silenciado a su vez las fuentes de información fiables y oficiales: “Las restricciones a la red nacional de Internet acelera la propagación de desinformación durante una crisis, debido a que las fuentes auténticas de información no están disponibles”.
A su vez, esta organización también ha criticado que esta situación abre la puerta a que terceras partes puedan explotar la situación, obteniendo beneficios políticos y lucrándose, ante la ausencia de fuentes confiables que permitan contrastar y verificar la veracidad de esas informaciones.

Las dos caras de las redes sociales

Hasta que aparecieron las redes sociales, nunca existieron herramientas que permitieran movilizaciones masivas instantáneas y que sirvieran de vehículo para ideas e informaciones con una capacidad de transmisión tan efectiva. Frente a su utilidad para generar y compartir información, para comunicarnos y para servir de espacios de colaboración y cooperación, la otra cara de la moneda es igual de poderosa, pero para hacernos la vida más complicada y, como mínimo, incómoda.

Un ejemplo de las consecuencias del mal uso de estas tecnologías lo demuestra el miedo de un ciudadano de Colombo, quien, preguntado por el Washington Post acerca del bloqueo tras los atentados, asegura sin ninguna duda que “es absolutamente una buena idea cerrar las redes sociales”. Aunque nos pueda parecer una aseveración aventurada, su temor a posibles represalias por ser musulmán, en un delicado clima de crispación y polarización social, se hace evidente: “A través de Whatsapp recibí información que nombraba a hombres musulmanes como los terroristas suicidas, a pesar de que el gobierno no había nombrado oficialmente a nadie en ese momento. No cerrar las redes sociales podría haber llevado a personas a coordinar ataques y disturbios contra los musulmanes”.

En la otra cara de la moneda se encuentran un no menor número de posibilidades y funcionalidades que han demostrado su enorme utilidad en circunstancias de emergencia. Además de hacer uso de estas plataformas para poder comunicarse directamente con sus familiares y amigos, Facebook lanzó en 2014 la herramienta “Estoy a salvo”, a través de la cual, por ejemplo, durante los atentados de 2015 en París o en medio de alertas y desastres naturales, las personas que se encontraban en las inmediaciones pudieron informar con un único clic a sus seres queridos que se encontraban bien.

Es cierto que aún hay mucho que mejorar y mucha pedagogía por hacer en cuanto al uso responsable de las redes sociales y las consecuencias de dar pábulo a contenidos que fomentan el odio y la desinformación. Pero también queda aún por aclarar hasta qué punto esta censura puede conllevar más beneficios que obstáculos, y, sobre todo, la más que dudosa legitimidad para sacrificar las libertades de información y de expresión de un país entero.

Atentado en Nueva Zelanda: las redes sociales como escondite, canal y altavoz del discurso de odio

El pasado viernes 15 de marzo, al menos 49 personas fueron asesinadas y otras 40 resultaron heridas, en la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, en un atentado cometido contra los feligreses de dos mezquitas de la ciudad. El autor del asesinato masivo irrumpió armado en la mezquita de Al Noor y abrió fuego contra las personas que estaban allí reunidas para la oración del viernes, día sagrado para los/as musulmanes/as. Mientras cometía la matanza, grababa su ataque con una cámara adherida a su cuerpo y lo retransmitía en directo a través de las redes sociales. Poco después se producía otro ataque en la mezquita de Linwood, a cinco kilómetros de la primera.

Reunimos aquí algunas de las claves del atentado, y nos detenemos especialmente en aquello en lo que tenemos fijada nuestra atención en el proyecto #SiembraRED y la campaña #SaveAHater: las redes sociales y el entorno digital como espacio en el que el discurso de odio se alimenta, crece, se propaga y provoca consecuencias de extrema gravedad en el mundo offline.

El autor del atentado, o uno de ellos –hay al menos cuatro detenidos-, se llama Brenton Tarrant, es un ciudadano australiano que ha actuado motivado por ideas ultraderechistas y supremacistas. Tarrant se ha servido de las redes sociales para difundir la masacre que ha cometido con intención política y propagandística al servicio de su ideología xenófoba e islamófoba.

En estos hechos, que no olvidemos han acabado con la vida de 49 personas, han jugado un papel no menor las tecnologías de la comunicación, las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales. Según escribe el reportero Drew Harwell en The Washington Post, y recoge El Confidencial, “la masacre de Nueva Zelanda fue retransmitida en vivo en Facebook, anunciada en 8Chan, reproducida en YouTube, comentada en Reddit, y reproducida y copiada en todo el mundo antes de que las empresas tecnológicas pudiesen siquiera reaccionar”.

Horas antes de cometer el atentado, el presunto terrorista colgó su manifiesto, de 74 páginas, en el chat 8chan, pidiendo colaboración: “Es hora de hacer un esfuerzo de posteo real”. 8Chan es un sitio web, con escasos filtros y limitaciones para quienes desean publicar en él, en el que se permite y se fomenta el anonimato en las publicaciones, y que a partir del formato de ‘tablón de imágenes’ se basa en la publicación de imágenes y comentarios. Por esa ausencia de filtros y ese anonimato, 8Chan se ha convertido en un espacio utilizado para el intercambio y difusión de material prohibido, como pornografía infantil, violencia contra la mujer o discurso de odio neonazi.

El video de la matanza se emitió en directo a través de Facebook y circuló más tarde a través de distintas redes sociales, como Twitter, Instagram, YouTube o Reddit. Aunque las distintas plataformas trataban de eliminarlo, otros usuarios volvían a subirlo a las diferentes redes, propiciando que continuara su difusión. En las primeras 24 horas tras el atentado, Facebook eliminó 1,5 millones de videos del ataque, según informó Mia Garlick, directora de políticas de Facebook para Australia y Nueva Zelanda. Las redes sociales, los foros de internet y las aplicaciones de mensajería no fueron únicamente el vehículo de difusión de la matanza y el argumentario del terrorista. Fueron también el lugar en el que su autor encontró un espacio de afinidad y apoyo a sus ideas que facilitaron su retroalimentación.

Foros, chats y sitios web sirven para reunir a la gente en torno a sus inquietudes, ideas o aficiones eliminando barreras espacio-temporales. Esto, que es algo positivo y enriquecedor del ecosistema digital, contiene un reverso oscuro, pues permite también el encuentro y difusión de los discursos de odio más extremos y con vocación de convertirse en acciones tan violentas y brutales como el atentado neonazi de Christchurch. El discurso de odio que se cultiva y expande en redes sociales y foros de internet encuentra, además, un complemento perfecto en determinados sitios web que, bajo la apariencia formal de ser un medio de comunicación convencional, se dedican a publicar contenido falso diseñado y elaborado a propósito para fomentar el odio y el rechazo hacia determinados colectivos. Este fenómeno no es ajeno a España, donde también han aparecido páginas de este carácter.

En el atentado perpetrado en Nueva Zelanda, consumada la masacre, y también en este caso de forma simultánea al momento en el que se producía, las redes sociales se convirtieron en el altavoz de estos atentados, cuyo contenido extremadamente violento consiguió viralizarse y extenderse sin límite en el espacio y el tiempo. Ahí es donde desde nuestra campaña ‘Save a Hater’ podemos llamar a la responsabilidad y a la conciencia crítica sobre aquello que difundimos y que, de un modo u otro, contribuimos a extender. Es necesario conocer lo sucedido, pero no contribuir a las intenciones del terrorista: difundir su acción y su ideario de odio e intolerancia.

maldita migracion

Maldita Migración, una herramienta para desmentir los bulos sobre migración

El equipo periodístico de Maldita.es ha lanzado una nueva web para combatir los bulos y la desinformación: Maldita Migración. Una valiosa herramienta al alcance de todas y todos quienes deseen contrastar una información o fotos referente a la migración.

Según datos de maldita.es uno de cada tres bulos por los que son consultados, tienen que ver con personas refugiadas y migrantes, colectivos que son utilizados para fabricar noticias falsas y desinformar a la población para a su vez generar una polarización social; situación que se eleva cuando se aproximan eventos electorales.

En estos tiempos en los que distinguir un contenido falso de uno real, celebramos la creación de nuevos proyectos como Maldita Migración, que ayudan a desmontar cifras, noticias, tweets e imágenes que se realizan para perjudicar a la población migrante y refugiada en España. La plataforma utiliza herramientas de fact-checking, lo que se basa en la verificación de hechos y datos utilizados principalmente en discursos (principalmente políticos), medios de comunicación u otras publicaciones.

Desde el pasado año la periodista española Clara Jiménez Cruz, cofundadora de Maldita.es (que engloba también Maldita Hemeroteca, Maldito Bulo, Maldito Dato, Maldito Deporte y ahora Maldita Migración), forma parte de los 39 especialistas del grupo de alto nivel para aconsejar a la Comisión Europea sobre el contenido falso que se propaga en Internet y la desinformación que genera, con el fin evitar que el contenido continúe circulando sin ser desmentido e identificar a los creadores de dicho material. También pertenece a la Red internacional de Verificación de Hechos, una unidad del Instituto Poynter.

Maldita Migración es posible además gracias al trabajo conjunto que realizarán con Oxfam Intermón. Desde Accem y Save A Hater os invitamos a utilizar esta y otras herramientas que os ayudarán a dejar en evidencia a aquellos y aquellas haters que fabrican contenido falso sobre colectivos vulnerables de nuestra sociedad.

 

Iniciativas desde el periodismo frente a la desinformación

Algo se mueve en los medios de comunicación. En las últimas fechas han trascendido en España los pasos tomados por algunos de los principales diarios de referencia para asumir el reto de la transparencia en el periodismo.

El País y El Mundo se unen a The Trust Project

En los primeros días de octubre, los diarios El País y El Mundo anunciaban su incorporación a The Trust Project, una iniciativa global que quiere recuperar y/o reforzar la confianza de los lectores ofreciendo una mayor transparencia. Se trata de demostrar la fiabilidad de la información que se brinda a través de una serie de indicadores comunes de confianza.

Entre estos indicadores aparece una correcta diferenciación del género de cada información, que especificará si cada pieza es de carácter informativo, si es opinión o si se trata de un contenido de carácter promocional o publicitario. También, por ejemplo, se proporcionará información sobre el periodista que se encuentra detrás de cada noticia.

Este proyecto nace como un intento de combatir la desinformación y la difusión de contenido falso a través de medios digitales, como un intento desde el periodismo de garantizar al lector la calidad del contenido ofrecido, ante la crisis de confianza observada tras acontecimientos como las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses, que han puesto de manifiesto que “la necesidad de noticias creíbles, honestas y rigurosas es más urgente que nunca”, en palabras de Sally Lehrman, periodista que ha impulsado el proyecto.

The Trust Project es una iniciativa que parte de Lehrman y el Centro Markkula para la Ética Aplicada de la Universidad de Santa Clara (California, EE.UU.). Tiene el apoyo ya de más de 120 sitios de noticias de todo el mundo, entre los que se cuentan medios de referencia a escala mundial como The Washington Post, The Economist o la BBC. The Trust Project cuenta además con el apoyo de Google, Knight Foundation, Democracy Fund (del fundador de eBay) o Craig Newmark (fundador de Craiglist).

> Para más información puedes pinchar aquí. 

El diario Público crea su propia herramienta de transparencia

El digital diario Público, por su parte, ha dado también un paso adelante en la apuesta por la credibilidad y la transparencia con el desarrollo de la herramienta ‘TJ Tool’ (Transparent Journalism Tool), que permitirá crear un mapa de transparencia de cada noticia publicada.

La herramienta TJ Tool tendrá en cuenta un total de ocho parámetros que puntuarán la transparencia de cada pieza. Los parámetros a analizar serán los siguientes: política editorial del medio, lugar de redacción, fuentes citadas, documentos y enlaces de contexto, explicación de motivos, fecha de publicación, materiales multimedia de apoyo e información sobre el autor.

‘TJ Tool” es una herramienta gratuita, abierta a ser empleada por otros medios que quieran hacerlo. Para ello TJ Tool utiliza código abierto y contará con un plugin para WordPress, lo que permitirá la instalación del software de la herramienta. En su desarrollo han participado actores como Google e instituciones académicas como la Universidad Autónoma de Madrid, a través de su Grupo de Herramientas Interactivas Avanzadas (GHIA).

> Para más información puedes pinchar aquí. 

 

Fuentes:

EL PAÍS se une a The Trust Project para impulsar la transparencia. El País (9 de octubre de 2018).

EL MUNDO sella su periodismo de calidad a través de The Trust Project. El Mundo (9 de octubre de 2018).

‘Público’ incluye un ‘mapa de transparencia’ en cada noticia para que sepas qué hay detrás de ella. Media-Tics (18 de octubre de 2018).

‘El País’ y ‘El Mundo’ se unen a The Trust Project. Dips Noticias Breves.

TJ Tool: Y tú, ¿sabes cómo evitar caer en la comunicación escacharrada? Público.

The Trust Project. El País.

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