SEMILLAS
DE TOLERANCIA

SEMILLAS

El pasado viernes 15 de marzo, al menos 49 personas fueron asesinadas y otras 40 resultaron heridas, en la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, en un atentado cometido contra los feligreses de dos mezquitas de la ciudad. El autor del asesinato masivo irrumpió armado en la mezquita de Al Noor y abrió fuego contra las personas que estaban allí reunidas para la oración del viernes, día sagrado para los/as musulmanes/as. Mientras cometía la matanza, grababa su ataque con una cámara adherida a su cuerpo y lo retransmitía en directo a través de las redes sociales. Poco después se producía otro ataque en la mezquita de Linwood, a cinco kilómetros de la primera.

Reunimos aquí algunas de las claves del atentado, y nos detenemos especialmente en aquello en lo que tenemos fijada nuestra atención en el proyecto #SiembraRED y la campaña #SaveAHater: las redes sociales y el entorno digital como espacio en el que el discurso de odio se alimenta, crece, se propaga y provoca consecuencias de extrema gravedad en el mundo offline.

El autor del atentado, o uno de ellos –hay al menos cuatro detenidos-, se llama Brenton Tarrant, es un ciudadano australiano que ha actuado motivado por ideas ultraderechistas y supremacistas. Tarrant se ha servido de las redes sociales para difundir la masacre que ha cometido con intención política y propagandística al servicio de su ideología xenófoba e islamófoba.

En estos hechos, que no olvidemos han acabado con la vida de 49 personas, han jugado un papel no menor las tecnologías de la comunicación, las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales. Según escribe el reportero Drew Harwell en The Washington Post, y recoge El Confidencial, “la masacre de Nueva Zelanda fue retransmitida en vivo en Facebook, anunciada en 8Chan, reproducida en YouTube, comentada en Reddit, y reproducida y copiada en todo el mundo antes de que las empresas tecnológicas pudiesen siquiera reaccionar”.

Horas antes de cometer el atentado, el presunto terrorista colgó su manifiesto, de 74 páginas, en el chat 8chan, pidiendo colaboración: “Es hora de hacer un esfuerzo de posteo real”. 8Chan es un sitio web, con escasos filtros y limitaciones para quienes desean publicar en él, en el que se permite y se fomenta el anonimato en las publicaciones, y que a partir del formato de ‘tablón de imágenes’ se basa en la publicación de imágenes y comentarios. Por esa ausencia de filtros y ese anonimato, 8Chan se ha convertido en un espacio utilizado para el intercambio y difusión de material prohibido, como pornografía infantil, violencia contra la mujer o discurso de odio neonazi.

El video de la matanza se emitió en directo a través de Facebook y circuló más tarde a través de distintas redes sociales, como Twitter, Instagram, YouTube o Reddit. Aunque las distintas plataformas trataban de eliminarlo, otros usuarios volvían a subirlo a las diferentes redes, propiciando que continuara su difusión. En las primeras 24 horas tras el atentado, Facebook eliminó 1,5 millones de videos del ataque, según informó Mia Garlick, directora de políticas de Facebook para Australia y Nueva Zelanda. Las redes sociales, los foros de internet y las aplicaciones de mensajería no fueron únicamente el vehículo de difusión de la matanza y el argumentario del terrorista. Fueron también el lugar en el que su autor encontró un espacio de afinidad y apoyo a sus ideas que facilitaron su retroalimentación.

Foros, chats y sitios web sirven para reunir a la gente en torno a sus inquietudes, ideas o aficiones eliminando barreras espacio-temporales. Esto, que es algo positivo y enriquecedor del ecosistema digital, contiene un reverso oscuro, pues permite también el encuentro y difusión de los discursos de odio más extremos y con vocación de convertirse en acciones tan violentas y brutales como el atentado neonazi de Christchurch. El discurso de odio que se cultiva y expande en redes sociales y foros de internet encuentra, además, un complemento perfecto en determinados sitios web que, bajo la apariencia formal de ser un medio de comunicación convencional, se dedican a publicar contenido falso diseñado y elaborado a propósito para fomentar el odio y el rechazo hacia determinados colectivos. Este fenómeno no es ajeno a España, donde también han aparecido páginas de este carácter.

En el atentado perpetrado en Nueva Zelanda, consumada la masacre, y también en este caso de forma simultánea al momento en el que se producía, las redes sociales se convirtieron en el altavoz de estos atentados, cuyo contenido extremadamente violento consiguió viralizarse y extenderse sin límite en el espacio y el tiempo. Ahí es donde desde nuestra campaña ‘Save a Hater’ podemos llamar a la responsabilidad y a la conciencia crítica sobre aquello que difundimos y que, de un modo u otro, contribuimos a extender. Es necesario conocer lo sucedido, pero no contribuir a las intenciones del terrorista: difundir su acción y su ideario de odio e intolerancia.
maldita migracion
El equipo periodístico de Maldita.es ha lanzado una nueva web para combatir los bulos y la desinformación: Maldita Migración. Una valiosa herramienta al alcance de todas y todos quienes deseen contrastar una información o fotos referente a la migración.

Según datos de maldita.es uno de cada tres bulos por los que son consultados, tienen que ver con personas refugiadas y migrantes, colectivos que son utilizados para fabricar noticias falsas y desinformar a la población para a su vez generar una polarización social; situación que se eleva cuando se aproximan eventos electorales.

En estos tiempos en los que distinguir un contenido falso de uno real, celebramos la creación de nuevos proyectos como Maldita Migración, que ayudan a desmontar cifras, noticias, tweets e imágenes que se realizan para perjudicar a la población migrante y refugiada en España. La plataforma utiliza herramientas de fact-checking, lo que se basa en la verificación de hechos y datos utilizados principalmente en discursos (principalmente políticos), medios de comunicación u otras publicaciones.

Desde el pasado año la periodista española Clara Jiménez Cruz, cofundadora de Maldita.es (que engloba también Maldita Hemeroteca, Maldito Bulo, Maldito Dato, Maldito Deporte y ahora Maldita Migración), forma parte de los 39 especialistas del grupo de alto nivel para aconsejar a la Comisión Europea sobre el contenido falso que se propaga en Internet y la desinformación que genera, con el fin evitar que el contenido continúe circulando sin ser desmentido e identificar a los creadores de dicho material. También pertenece a la Red internacional de Verificación de Hechos, una unidad del Instituto Poynter.

Maldita Migración es posible además gracias al trabajo conjunto que realizarán con Oxfam Intermón. Desde Accem y Save A Hater os invitamos a utilizar esta y otras herramientas que os ayudarán a dejar en evidencia a aquellos y aquellas haters que fabrican contenido falso sobre colectivos vulnerables de nuestra sociedad.

 
violencia personas refugiadas facebook
El inicio de la guerra en Siria provocó la huida de millones de personas para salvar sus vidas. Muchas de estas personas llegaron a Alemania con la esperanza de dejar  atrás el horror, y así ha sido salvo por algunos casos de violencia contra las personas refugiadas, cuyo motivo recae en Facebook según un estudio realizado por Karsten Müller y Carlo Schwarz, investigadores de la Universidad de Warwick.

Según ha publicado The New York Times,  para el estudio se examinaron los 3.335 casos de ataques contra las personas refugiadas en Alemania entre los años 2015 y 2017. Se evaluó la comunidad donde se producía el ataque, la venta de periódicos en la zona, el apoyo a la extrema derecha, la demografía, historial de crímenes de odio, cantidad de personas refugiadas y protestas realizadas. Del estudio destacó que donde el uso de la red social Facebook era más alto, se producían más ataques contra refugiados; sin distinción del tamaño de la ciudad, ingresos familiares o pensamiento político.
En estos lugares la violencia contra las personas refugiadas aumentó en un 50 por ciento por encima del promedio nacional. Según el estudio, existe un algoritmo en la red social para provocar una mayor interacción de los usuarios y usuarias, como por ejemplo el contenido anti refugiados.

Un ejemplo del odio desbordado contra las personas refugiadas se observó en la página que creó Anette Wesemann (directora del centro de integración para refugiados en Altena, una pequeña ciudad al oeste de Alemania) para organizar colectas de alimentos y eventos voluntarios a beneficio es estas personas. Su página se llenó de mensajes de odio de una persona y, su ira, contagió a otros y cada vez fue a más.

Las personas que realizaron el estudio consultaron con un fiscal local sobre la situación anti refugiados , quien contó el caso de un hombre y su amigo que habían sido detenidos por arrojar gasolina en el ático de la casa donde vivía una familia refugiada. Los únicos antecedentes contra personas refugiadas que tenía Denkhaus, uno de los agresores, era haber compartido constantemente artículos y memes xenófobos a través de Facebook y mensajería instantánea.

Este no fue el único caso de violencia anti refugiados en Altena. En 2017 el alcalde fue apuñalado por un hombre que decía sentirse indignado por sus políticos a favor de las personas refugiadas. El fiscal sospecha que la agresión se suscitó tras los comentarios de odio en un enlace de una noticia publicada en Facebook.

Fuera de Facebook la mayoría de las personas eran tolerantes con las personas refugiadas y las normas de convivencia prevalecían, pero la distorsión generada en la red social hacía ver a muchos, otra realidad.

Esto demuestra la importancia de la tolerancia en el mundo online, para que no se reproduzcan actos violentos en el mundo offline.
misoginia save a hater accem

La misoginia continúa afianzada en la red atacando directamente a la igualdad de género


La experiencia de mujeres y hombres en el entorno digital sigue siendo, aun a día de hoy, muy diferente. Frente a la casi siempre garantizada tranquilidad de los hombres, muchas mujeres sufren tratos discriminatorios y machistas. Además, si también coincide la pertenencia a otros colectivos maltratados en las redes, la virulencia de esta misoginia cibernética se multiplica. Así, una mujer musulmana, negra, inmigrante, lesbiana o gitana está mucho más expuesta a los discursos de odio.

La defensa del feminismo y la puesta en evidencia de manifestaciones machistas son las cuestiones por las que más se ataca a las mujeres, intentando ridiculizarlas y contaminando la red con tratos vejatorios y sexistas, e incluso con ataques o amenazas contra su propia integridad física. Estos mensajes, que en el mundo offline serían rápidamente reprochados, se benefician del anonimato del mundo online para difundirse sin pudor.

El sector tecnológico, una industria sexista sin perspectivas de cambio


Todas estas actuaciones misóginas evidencian una arraigada cultura de la violación y de sexualización de la mujer todavía muy presente en el día a día. Y el entorno digital, como reflejo de la sociedad, no es una excepción.

Al mismo tiempo, la perspectiva de negocio de la industria tecnológica no tiene visos de actualizarse a una realidad más inclusiva e igualitaria entre hombres y mujeres. Las campañas siguen representando a las mujeres de manera hipersexualizada y perpetuando estereotipos sexistas. Esta distorsionada imagen de la mujer promueve también el llamado “porno por despecho”, que consiste en difundir fotos o vídeos privados e íntimos, generalmente de la expareja, con la intención de humillarla y ofenderla, reafirmando una mal entendida masculinidad.


Save a Hater: una herramienta para combatir la polarización y el odio en la red


Accem quiere cambiar esta situación. Utilizando como recurso la ironía y el humor lanza esta campaña para “ayudar a reintegrar a los haters en la sociedad”. El objetivo es concienciar sobre la necesidad de despertar el sentido crítico en la ciudadanía, sensibilizándola para combatir los discursos de polarización, misoginia y odio que inundan el mundo digital.

Para ello pone a disposición de todas las personas la web Save A Hater, una iniciativa con la que Accem ofrece una completa serie de herramientas y consejos para identificar y combatir la misoginia, el racismo, la xenofobia y la propagación de contenido falso en la red.
Algo se mueve en los medios de comunicación. En las últimas fechas han trascendido en España los pasos tomados por algunos de los principales diarios de referencia para asumir el reto de la transparencia en el periodismo.

El País y El Mundo se unen a The Trust Project

En los primeros días de octubre, los diarios El País y El Mundo anunciaban su incorporación a The Trust Project, una iniciativa global que quiere recuperar y/o reforzar la confianza de los lectores ofreciendo una mayor transparencia. Se trata de demostrar la fiabilidad de la información que se brinda a través de una serie de indicadores comunes de confianza.

Entre estos indicadores aparece una correcta diferenciación del género de cada información, que especificará si cada pieza es de carácter informativo, si es opinión o si se trata de un contenido de carácter promocional o publicitario. También, por ejemplo, se proporcionará información sobre el periodista que se encuentra detrás de cada noticia.

Este proyecto nace como un intento de combatir la desinformación y la difusión de contenido falso a través de medios digitales, como un intento desde el periodismo de garantizar al lector la calidad del contenido ofrecido, ante la crisis de confianza observada tras acontecimientos como las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses, que han puesto de manifiesto que “la necesidad de noticias creíbles, honestas y rigurosas es más urgente que nunca”, en palabras de Sally Lehrman, periodista que ha impulsado el proyecto.

The Trust Project es una iniciativa que parte de Lehrman y el Centro Markkula para la Ética Aplicada de la Universidad de Santa Clara (California, EE.UU.). Tiene el apoyo ya de más de 120 sitios de noticias de todo el mundo, entre los que se cuentan medios de referencia a escala mundial como The Washington Post, The Economist o la BBC. The Trust Project cuenta además con el apoyo de Google, Knight Foundation, Democracy Fund (del fundador de eBay) o Craig Newmark (fundador de Craiglist).

> Para más información puedes pinchar aquí. 

El diario Público crea su propia herramienta de transparencia

El digital diario Público, por su parte, ha dado también un paso adelante en la apuesta por la credibilidad y la transparencia con el desarrollo de la herramienta ‘TJ Tool’ (Transparent Journalism Tool), que permitirá crear un mapa de transparencia de cada noticia publicada.

La herramienta TJ Tool tendrá en cuenta un total de ocho parámetros que puntuarán la transparencia de cada pieza. Los parámetros a analizar serán los siguientes: política editorial del medio, lugar de redacción, fuentes citadas, documentos y enlaces de contexto, explicación de motivos, fecha de publicación, materiales multimedia de apoyo e información sobre el autor.

‘TJ Tool” es una herramienta gratuita, abierta a ser empleada por otros medios que quieran hacerlo. Para ello TJ Tool utiliza código abierto y contará con un plugin para WordPress, lo que permitirá la instalación del software de la herramienta. En su desarrollo han participado actores como Google e instituciones académicas como la Universidad Autónoma de Madrid, a través de su Grupo de Herramientas Interactivas Avanzadas (GHIA).

> Para más información puedes pinchar aquí. 

 

Fuentes:

- EL PAÍS se une a The Trust Project para impulsar la transparencia. El País (9 de octubre de 2018).

- EL MUNDO sella su periodismo de calidad a través de The Trust Project. El Mundo (9 de octubre de 2018).

- ‘Público’ incluye un ‘mapa de transparencia’ en cada noticia para que sepas qué hay detrás de ella. Media-Tics (18 de octubre de 2018).

- ‘El País’ y ‘El Mundo’ se unen a The Trust Project. Dips Noticias Breves.

- TJ Tool: Y tú, ¿sabes cómo evitar caer en la comunicación escacharrada? Público.

- The Trust Project. El País.
facebook-y-la-limpieza-etnica-rohingya-en-myanmar
Las redes sociales fueron creadas para conectar a unas personas con otras, sean amigas o desconocidas, pero que pudiesen tener algo en común y así se pudiese tejer una gran red. Muchas han visto luz desde la creación de Internet, pero Facebook se consolidó como la más potente. Compartir fotos era la actividad que más se realizaba en Facebook desde sus inicios y con el pasar de los años la plataforma ha ido mutando hasta convertirse en muchos países en una fuente de información “confiable”.

Accem es una organización sin ánimo de lucro de ámbito estatal cuya misión es la defensa de los derechos fundamentales, la atención y el acompañamiento a las personas que se encuentran en situación o riesgo de exclusión social.

¡Síguenos!

© Copyright Accem 2018. Todos los derechos reservados.

Aviso Legal/Condiciones de uso   |   Política de Privacidad   |   Política de cookies   |   Protección de datos

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.más info

ACEPTAR
Aviso de cookies