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Notre Dame

Desinformación en el incendio de Notre Dame

El incendio de la catedral de Notre Dame causó conmoción en Francia y en todo el mundo. A la vista de turistas, de quienes viven en la ciudad y, a través de los vídeos en directo y fotos, de todo el mundo, se observó cómo las llamas destruían parte de este importante monumento artístico, Patrimonio de la Humanidad.

A la vez que esto sucedía en París, las redes sociales vivieron su propio incendio con mensajes que corrían como la pólvora, cargados muchos de ellos de especulaciones, rumores y bulos con la finalidad de generar desinformación. Lo que tenían en común estos mensajes que publicaban algunos medios de comunicación, webs dedicadas a publicar contenido falso o determinadas personalidades con impacto social, es su carga islamófoba.

Aun cuando las autoridades habían asegurado que el incendio de Notre Dame había sido un accidente, los mensajes contra la comunidad musulmana comenzaron a circular, haciéndolos responsables de estos sucesos.

Tal era la cantidad de bulos y desinformación contra la comunidad musulmana en las redes sociales y supuestos medios informativos, que webs de fact checking comenzaron a apagar desmentirlos, para apagar las llamas en las redes sociales.

Hashtags como #NotreDame #NotreDamedeParís y #NotreDameCathedral estuvieron de trending topic en Twitter por varias horas. Personas crearon cuentas falsas de medios de comunicación reconocidos como CNN y Fox News para comenzar a divulgar información falsa sobre un supuesto ataque terrorista.

En Twitter también se difundió un vídeo editado en el que se incluía un falso audio en el que se oía “Allahu Akbar” (Alá es grande). Otro bulo que circuló en redes sociales, fue una imagen de una persona dentro de la catedral que supuestamente portaba una chilaba o que portaba “vestimenta típica musulmana”. Esto fue desmentido y se confirmó que se trataba de un bombero ejerciendo su labor, en España este vídeo fue difundido por un usuario en Twitter que consiguió más de 3.400 reproducciones, según reseñó la web Newtral.

En momentos de crispación social, los haters aprovechan también para intentar colar noticias caducadas. Un artículo del diario inglés The Telegraph del año 2016 en el que se informaba sobre el hallazgo de un coche cerca de la catedral de Notre Dame con tanques de gas y papeles en árabe, se difundió el día del incendio, tal fue su difusión que el propio medio de comunicación se vio en la necesidad de editar la cabecera de la noticia para informar que la misma era de años atrás y que no tenía relación con este accidente.

Efectos reales en los colectivos señalados

Cuando se producen hechos de esta envergadura, toda la ciudadanía tiene la responsabilidad individual de no ayudar a difundir estas informaciones por las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea, a fin de evitar la propagación de rumores y contenido falso. Estos estereotipos generan polarización social y provocan un daño real a los colectivos a los que se señalan, quienes muchas veces toman la decisión de alejarse y hasta darse de baja en las redes sociales para no sentirse atacados, como desarrolla el Informe Brechas publicado por Accem en 2018. Al final todo el mundo supo que el incendio de Notre Dame fue un accidente, pero el daño causado a la población musulmana apuntada una y otra vez queda marcado

Antes de compartir cualquier información, recordad verificar si el contenido proviene de un medio de comunicación reconocido, si está firmado por un periodista, ver la fecha y contrastar con otros medios de comunicación. En momentos de tensión todas y todos podemos ser haters, si conoces las herramientas podemos evitarlo.

Atentado en Nueva Zelanda: las redes sociales como escondite, canal y altavoz del discurso de odio

El pasado viernes 15 de marzo, al menos 49 personas fueron asesinadas y otras 40 resultaron heridas, en la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, en un atentado cometido contra los feligreses de dos mezquitas de la ciudad. El autor del asesinato masivo irrumpió armado en la mezquita de Al Noor y abrió fuego contra las personas que estaban allí reunidas para la oración del viernes, día sagrado para los/as musulmanes/as. Mientras cometía la matanza, grababa su ataque con una cámara adherida a su cuerpo y lo retransmitía en directo a través de las redes sociales. Poco después se producía otro ataque en la mezquita de Linwood, a cinco kilómetros de la primera.

Reunimos aquí algunas de las claves del atentado, y nos detenemos especialmente en aquello en lo que tenemos fijada nuestra atención en el proyecto #SiembraRED y la campaña #SaveAHater: las redes sociales y el entorno digital como espacio en el que el discurso de odio se alimenta, crece, se propaga y provoca consecuencias de extrema gravedad en el mundo offline.

El autor del atentado, o uno de ellos –hay al menos cuatro detenidos-, se llama Brenton Tarrant, es un ciudadano australiano que ha actuado motivado por ideas ultraderechistas y supremacistas. Tarrant se ha servido de las redes sociales para difundir la masacre que ha cometido con intención política y propagandística al servicio de su ideología xenófoba e islamófoba.

En estos hechos, que no olvidemos han acabado con la vida de 49 personas, han jugado un papel no menor las tecnologías de la comunicación, las aplicaciones de mensajería instantánea y las redes sociales. Según escribe el reportero Drew Harwell en The Washington Post, y recoge El Confidencial, “la masacre de Nueva Zelanda fue retransmitida en vivo en Facebook, anunciada en 8Chan, reproducida en YouTube, comentada en Reddit, y reproducida y copiada en todo el mundo antes de que las empresas tecnológicas pudiesen siquiera reaccionar”.

Horas antes de cometer el atentado, el presunto terrorista colgó su manifiesto, de 74 páginas, en el chat 8chan, pidiendo colaboración: “Es hora de hacer un esfuerzo de posteo real”. 8Chan es un sitio web, con escasos filtros y limitaciones para quienes desean publicar en él, en el que se permite y se fomenta el anonimato en las publicaciones, y que a partir del formato de ‘tablón de imágenes’ se basa en la publicación de imágenes y comentarios. Por esa ausencia de filtros y ese anonimato, 8Chan se ha convertido en un espacio utilizado para el intercambio y difusión de material prohibido, como pornografía infantil, violencia contra la mujer o discurso de odio neonazi.

El video de la matanza se emitió en directo a través de Facebook y circuló más tarde a través de distintas redes sociales, como Twitter, Instagram, YouTube o Reddit. Aunque las distintas plataformas trataban de eliminarlo, otros usuarios volvían a subirlo a las diferentes redes, propiciando que continuara su difusión. En las primeras 24 horas tras el atentado, Facebook eliminó 1,5 millones de videos del ataque, según informó Mia Garlick, directora de políticas de Facebook para Australia y Nueva Zelanda. Las redes sociales, los foros de internet y las aplicaciones de mensajería no fueron únicamente el vehículo de difusión de la matanza y el argumentario del terrorista. Fueron también el lugar en el que su autor encontró un espacio de afinidad y apoyo a sus ideas que facilitaron su retroalimentación.

Foros, chats y sitios web sirven para reunir a la gente en torno a sus inquietudes, ideas o aficiones eliminando barreras espacio-temporales. Esto, que es algo positivo y enriquecedor del ecosistema digital, contiene un reverso oscuro, pues permite también el encuentro y difusión de los discursos de odio más extremos y con vocación de convertirse en acciones tan violentas y brutales como el atentado neonazi de Christchurch. El discurso de odio que se cultiva y expande en redes sociales y foros de internet encuentra, además, un complemento perfecto en determinados sitios web que, bajo la apariencia formal de ser un medio de comunicación convencional, se dedican a publicar contenido falso diseñado y elaborado a propósito para fomentar el odio y el rechazo hacia determinados colectivos. Este fenómeno no es ajeno a España, donde también han aparecido páginas de este carácter.

En el atentado perpetrado en Nueva Zelanda, consumada la masacre, y también en este caso de forma simultánea al momento en el que se producía, las redes sociales se convirtieron en el altavoz de estos atentados, cuyo contenido extremadamente violento consiguió viralizarse y extenderse sin límite en el espacio y el tiempo. Ahí es donde desde nuestra campaña ‘Save a Hater’ podemos llamar a la responsabilidad y a la conciencia crítica sobre aquello que difundimos y que, de un modo u otro, contribuimos a extender. Es necesario conocer lo sucedido, pero no contribuir a las intenciones del terrorista: difundir su acción y su ideario de odio e intolerancia.

Iniciativas desde el periodismo frente a la desinformación

Algo se mueve en los medios de comunicación. En las últimas fechas han trascendido en España los pasos tomados por algunos de los principales diarios de referencia para asumir el reto de la transparencia en el periodismo.

El País y El Mundo se unen a The Trust Project

En los primeros días de octubre, los diarios El País y El Mundo anunciaban su incorporación a The Trust Project, una iniciativa global que quiere recuperar y/o reforzar la confianza de los lectores ofreciendo una mayor transparencia. Se trata de demostrar la fiabilidad de la información que se brinda a través de una serie de indicadores comunes de confianza.

Entre estos indicadores aparece una correcta diferenciación del género de cada información, que especificará si cada pieza es de carácter informativo, si es opinión o si se trata de un contenido de carácter promocional o publicitario. También, por ejemplo, se proporcionará información sobre el periodista que se encuentra detrás de cada noticia.

Este proyecto nace como un intento de combatir la desinformación y la difusión de contenido falso a través de medios digitales, como un intento desde el periodismo de garantizar al lector la calidad del contenido ofrecido, ante la crisis de confianza observada tras acontecimientos como las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses, que han puesto de manifiesto que “la necesidad de noticias creíbles, honestas y rigurosas es más urgente que nunca”, en palabras de Sally Lehrman, periodista que ha impulsado el proyecto.

The Trust Project es una iniciativa que parte de Lehrman y el Centro Markkula para la Ética Aplicada de la Universidad de Santa Clara (California, EE.UU.). Tiene el apoyo ya de más de 120 sitios de noticias de todo el mundo, entre los que se cuentan medios de referencia a escala mundial como The Washington Post, The Economist o la BBC. The Trust Project cuenta además con el apoyo de Google, Knight Foundation, Democracy Fund (del fundador de eBay) o Craig Newmark (fundador de Craiglist).

> Para más información puedes pinchar aquí. 

El diario Público crea su propia herramienta de transparencia

El digital diario Público, por su parte, ha dado también un paso adelante en la apuesta por la credibilidad y la transparencia con el desarrollo de la herramienta ‘TJ Tool’ (Transparent Journalism Tool), que permitirá crear un mapa de transparencia de cada noticia publicada.

La herramienta TJ Tool tendrá en cuenta un total de ocho parámetros que puntuarán la transparencia de cada pieza. Los parámetros a analizar serán los siguientes: política editorial del medio, lugar de redacción, fuentes citadas, documentos y enlaces de contexto, explicación de motivos, fecha de publicación, materiales multimedia de apoyo e información sobre el autor.

‘TJ Tool” es una herramienta gratuita, abierta a ser empleada por otros medios que quieran hacerlo. Para ello TJ Tool utiliza código abierto y contará con un plugin para WordPress, lo que permitirá la instalación del software de la herramienta. En su desarrollo han participado actores como Google e instituciones académicas como la Universidad Autónoma de Madrid, a través de su Grupo de Herramientas Interactivas Avanzadas (GHIA).

> Para más información puedes pinchar aquí. 

 

Fuentes:

EL PAÍS se une a The Trust Project para impulsar la transparencia. El País (9 de octubre de 2018).

EL MUNDO sella su periodismo de calidad a través de The Trust Project. El Mundo (9 de octubre de 2018).

‘Público’ incluye un ‘mapa de transparencia’ en cada noticia para que sepas qué hay detrás de ella. Media-Tics (18 de octubre de 2018).

‘El País’ y ‘El Mundo’ se unen a The Trust Project. Dips Noticias Breves.

TJ Tool: Y tú, ¿sabes cómo evitar caer en la comunicación escacharrada? Público.

The Trust Project. El País.

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